15 septiembre 2008

Lo dejo en tus manos

l
l
l
Tenía este rincón por olvidado. Quería utilizar un espacio chiquitito para escribirte y qué mejor que aquel que un día creé y que resulta confortable para mis huesos.

Ya sé que esta canción no te gusta, pero no me importa, va a ser la canción que hoy me acompañe, porque a mí me parece perfecta.

¿Recuerdas nuestro primer encuentro? En ese mismo instante supe que iba a quererte toda la vida, que ya te quería antes de conocerte y que jamás volvería a encontrarme con alguien como tú.
Ahora mismo estoy muy enfadada contigo. Yo siempre pienso en ti, todos los días me preocupo por saber cómo estarás, aunque no hable contigo, aunque no te llame, aunque no sepa de ti, aunque la distancia nos separe.
Hace mucho tiempo me prometí y te prometí que te contaría todo aquello que no supieras y lo haré. No sé cuánto me costará, cuántos días, cuántas canciones, cuántas luchas conmigo misma pero lo haré. Necesito y quiero hacerlo.

Tengo la sensación que cuando te digo algo, me crees a medias; me parece normal, yo también me creería a medias, pero yo sé que es cierto, que así lo digo, así lo siento y así me gusta hacerlo, porque me gusta esto que siento.
Hace tiempo que no te cuento todo lo que pasa en mi vida, cómo es, qué hago, por qué no nos vemos, por qué todo es un misterio. Todo ha sucedido sin darme cuenta, sin querer pararlo, sin molestarme en luchar por lo contrario y ahora que estoy así, no sé cómo contártelo, cómo decírtelo. Tengo miedo. Soy cobarde, por eso mismo estoy aquí, así, a escondidas. No sé si lo entiendas, si me entiendas, si me comprendas, si quieras seguir formando parte de mi vida, si te pareceré egoísta….

No recordaba lo bien que se está sola en la oficina…
Qué tranquilidad, qué paz.

¿Sabes la cantidad de veces que he querido irme contigo? Con los ojos cerrados. Me habría ido lejos de mi casa y de mi gente, pero no he tenido el valor suficiente. Mi madre nunca sabrá lo que la quiero.


¿Por qué siempre soy yo la que te habla, la que te busca, la que te espera? ¿Por qué tengo esa sensación? ¿Por qué siempre el hola sale de mi boca?
¿Por qué ahora mismo estoy enfadada contigo y no eres capaz de decirme nada aunque estés ahí, frente a mí?
Acabo de prometerme que no te voy a decir nada, voy a esperar qué haces, qué nos deparará el futuro en tus manos.


5.39

No hay comentarios.: